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Crónicas de guerra

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Mensaje  BB el Mar Jul 12, 2011 6:40 pm

Silvana nos trar este interesante artículo

Berger/Hemingway/Faulkner

UN REPASO POR LA OBRA DE TRES ESCRITORES QUE CONTARON LOS CONFLICTOS BÉLICOS DESDE SUS DIFERENTES PUNTOS DE VISTA

Estos tres autores, escribieron sobre los conflictos bélicos de los que sus generaciones fueron testigo. Cada uno retrató, la vida de los soldados en la guerra y sus conflictos internos o, escribió en época de paz, las sociedades que avalaron o se opusieron a estas peleas. Crearon ciertas love stories para mostrar el conflicto desde otro ángulo (HEMINGWAY) o ensayos (Con la esperanza entre los dientes de BERGER) que reflejan los cambios en el mundo.
Desde la Primera Guerra, hasta Bin Laden o la guerra de Corea, estos tres escritores son claves en la literatura a la hora de comprender la guerra por la guerra misma.
De los tres, Papa Hem fue quien se cargó la guerra en sus hombros y la utilizó como tema central de su vasta obra. Así escribió Por quién doblan las campanas que habla sobre la Guerra Civil Española, Adiós a las armas (Primera Guerra Mundial), A través del río y Entre los árboles (Segunda Guerra) y Fiesta (Posguerra). Pero también fue corresponsal y escribió relatos y artículos periodísticos compilados en distintos libros como Relatos. Y cuando no tuvo guerra, escribió sobre las batallas entre los hombres y estos toros indefensos que, frente al encierro y el manto rojo que los llama, se vuelven salvajes como él mismo cuando no podía salir de su casa (Publicado en Toronto).
En la nota de la revista Letras libres y titulada: ¡Al ataque! Guerra y literatura norteamericana, el escritor RODRIGO FRESÁN escribe: “En cualquier caso, Papa Hem y Scott Fitz plantan la semilla de la guerra como rito de iniciación y frontera que separa a los dioses de los simples mortales. Con ellos, la literatura norteamericana se pone el uniforme para ya no quitárselo”.
Acá empieza la historia. Pero no del todo. Paralelamente a Hemingway, WILLIAM FAULKNER también se desarrolló como escritor. Y, a pesar de que la guerra no fue el tema central de su obra (porque retrató la cotidianeidad desde distintos ángulos), durante la Primera Guerra Mundial ingresó como piloto en la Real Fuerza Aérea Británica y su primera novela La paga de los soldados sobre un aviador herido, un veterano de guerra y una viuda cuyo esposo murió en el conflicto bélico. De algún modo, la guerra lo marcó. Aunque fue aclamada por la crítica como una de las mejores novelas de la Primera Guerra, ni Faulkner, ni JOHN DOS PASOS o F. SCOTT FITZGERALD tuvieron la misma pasión y deseo de Hemingway de participar en cuanto conflicto bélico se le apareciera ni la describieron tanto como este escritor, que cazaba palomas cuando salía a pasear con su hijo o mataba pollos en el Ritz. Hemingway parecía necesitar la violencia de la que otros huyeron.
Hemingway tenía claro el concepto de la pelea: “Nunca te enfrentes con un buen golpeador hasta que te sientas superior a él. Con los boxeadores, lo que hay que hacer es arrinconarlos. (…) Recuerda: esquiva los golpes laterales. Para los ganchos. Y contrarresta los golpes cortos con toda tu fuerza”, le dijo a LILIAN ROSS en una entrevista publicada en Retrato de Hemingway.
En el polo opuesto, quien reflexiona en la actualidad sobre los conflictos bélicos es John Berger. Escribe cobre violencia en sus distintas manifestaciones formando colores de una nueva paleta. Además de escritor, es crítico de arte y pintor; es un pensador y un militante.
En la trilogía De sus fatigas se encargó de mostrar las transformaciones de la vida rural a la ciudad cosmopolita.
Así como la historia se fue modificando, la literatura fue cambiando su visión. Ya no existen tantos héroes románticos o historias de guerra que resalten la violencia o la importancia del combate. Ya nadie entiende por qué se pelea y para qué. La guerra parece un cuento de ciencia ficción y las imágenes televisadas no hacen más que confirmar esa visión. Mientras la gente de Japón sufrió una catástrofe natural, hay quienes siguen sufriendo por la necesidad de pelear de otros, iguales a ellos, pero con más poder. Las guerras siguen ocurriendo en la vida real mientras parte de la literatura reflexiona, avanza por otro sendero y trata de entender qué sentido tienen. El peso de la guerra en los sobrevivientes ya se puede ver en los libros de PHILIP ROTH, sombríos e irónicos, que dejan al lector en estado de shock e incitan a pensar en la innecesaria lucha y en las consecuencias sociales de cada conflicto.
Si bien las comparaciones de esta nota son arbitrarias y los tres autores referidos son producto de una elección subjetiva, hay que destacar que mientras Hemingway y Faulkner utilizan mayormente la ficción, John Berger, en su recientemente publicada en Argentina, Con la esperanza entre los dientes, reflexiona a través de ensayos y artículos. Ensayos que no lo parecen porque Berger, en realidad, es un narrador de historias.
Berger pertenecía a un familia sudista, muy marcada por los recuerdos de la Guerra de Secesión en la figura de su bisabuelo, y es hijo de un converso al cristianismo. Luego de servir en el ejército británico entre 1944 y1946, retomó sus estudios en la Chelsea School of Art y empezó a escribir en el Tribune bajo la dirección de GEORGE ORWELL.
En plena Guerra Fría dejó de pintar para dedicarse a escribir. Sus obras no tardaron en sorprender al mundo.
Con la esperanza entre los dientes se refiere a la guerra, de un modo distinto al que lo hicieron Hemingway y Faulkner, porque también describe el hambre, la situación de los refugiados y un país en cambio. Empezó un nuevo período histórico y Berger lo marca: “La historia toda estriba en anhelos que se mantienen, se pierden, se renuevan. Y con las nuevas esperanzas llegan nuevas teorías. Pero para los hacinados, para aquellos que tienen poco, o nada, excepto algunas veces el arrojo y el amor, la esperanza funciona de manera distinta. Es entonces algo que morder, algo que poner entre los dientes. No olvides esto. Sé realista. Con la esperanza entre los dientes, llega la fuerza, cuando es necesaria, para elegir no gritar en el momento equivocado, llega la fuerza, sobre todo, para no aullar”.
Así como el robusto y barbudo Hemingway marcó su época con historias sobre la guerra en oraciones cortas, con un lenguaje claro, Faulkner estableció el monólogo interior para mostrar la decadencia de las familias, el fracaso, y creó una ciudad para contraponer lo local y lo universal, Berger trata de entender el colectivo y el por qué del presente, medita sobre la ética del poder iluminando el presente para un lector moderno que sufre otras guerras y que tiene acceso a gran cantidad de información por segundo que lo abruma.
Berger escribe de noche para dar cuenta del mundo que estamos destruyendo, del que somos parte y el que podemos cambiar. Escribe con la misma pasión que marcó a Hemingway y a Faulkner pero hay algo que lo distingue: su oficio de pintor, de artista plástico. Cada ensayo es como un nuevo cuadro, con una paleta de colores distinta, en bastidores de distintos tamaños y con una mirada en otro ángulo. Esa capacidad de observación que tiene todo pintor, Berger la plasma en la literatura. Ya lo decía Rulfo: “Para escribir, hay que saber mirar”. Y él sabe.
Su diferencia: utiliza la escritura como medio de lucha política y aunque el lector esté o no de acuerdo, no hay manera en la que leer a Berger no lleve a la reflexión, no trace con su escritura luminosa los tiempos oscuros.
Los tres maestros retrataron distintas formas de violencia y abrieron mundos nuevos para los lectores inocentes. Hoy no podemos pasar por alto que en cada combate o maniobra política hay vidas en juego y que, a pesar de la distancia, todos, en el fondo, somos lo mismo: seres humanos con ansias de amor. Berger escribió: “En la guerra la oscuridad no tiene bando, en el amor la oscuridad confirma que estamos juntos”. Es hora de prender la luz.

Nela Paladino

FUENTE: QUID N°34- Revista bimestral de cultura urbana; Junio/Julio 2011 - Grupo ILHSA S.A. para Yenny y El Ateneo. Argentina.
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A ambas nos ha puesto los dientes largos Con la esperanza entre los dientes de Berger.


Muchas gracias Silvana
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Mensaje  Anabelee el Mar Jul 12, 2011 6:47 pm

Muchas gracias, Silvana y BB, por este interesante artículo.
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Mensaje  osomax el Vie Jul 15, 2011 1:42 pm

Muy interesante, gracias.
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Mensaje  Sintaxia el Vie Jul 15, 2011 2:18 pm

No lo había visto, gracias a las dos por este interesante artículo OK
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Mensaje  Dero Goi el Mar Oct 25, 2011 5:41 pm

Gracias instructivo articulo. grasia
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